{"id":253,"date":"2021-06-11T17:37:16","date_gmt":"2021-06-11T17:37:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentik.com\/?p=253"},"modified":"2021-06-27T07:54:31","modified_gmt":"2021-06-27T07:54:31","slug":"un-viaje-alucinante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentik.com\/?p=253","title":{"rendered":"Un Viaje Alucinante &#8211; I"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Primera Parte<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"829\" src=\"https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/flautista_y_principe2-1024x829.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-254\" srcset=\"https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/flautista_y_principe2-1024x829.png 1024w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/flautista_y_principe2-300x243.png 300w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/flautista_y_principe2-768x621.png 768w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/flautista_y_principe2-1536x1243.png 1536w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/flautista_y_principe2-2048x1657.png 2048w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/flautista_y_principe2-520x421.png 520w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/flautista_y_principe2-940x761.png 940w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La gran planicie marr\u00f3n se extend\u00eda ante la mirada del Principito. Vientos a este y oeste sacud\u00edan de tierra sus mejillas sonrosadas y ligeramente risue\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>La bandada de p\u00e1jaros alete\u00f3 con fuerza sus alas hacia el m\u00e1s all\u00e1 emitiendo unos sonoros graznidos como partida. El c\u00f3smico viaje hab\u00eda sido m\u00e1s que incre\u00edble, volar a lomos de aquellos p\u00e1jaros sorteando infinitesimales estrellas y galaxias era m\u00e1s de lo que pod\u00eda imaginar.<\/p>\n\n\n\n<p>Su mundo estaba ya lejos. El asteroide B612 estar\u00eda ahora completamente deshabitado, con sus baobabs de hojitas extra\u00f1as que siempre le sorprend\u00edan, sus volcanes siderales que cambiaban de color y entraban en erupci\u00f3n con burbujas el\u00edpticas y purp\u00fareas\u2026todo quedaba a a\u00f1os luz de los ojos del Principito que durante unos instantes s\u00f3lo pod\u00eda permanecer inm\u00f3vil recordando el diminuto mundo que hab\u00eda dejado atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>-Me gustar\u00eda encontrar alg\u00fan amigo&#8230;-se dijo de repente para s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>-Alguien con qui\u00e9n compartir palabras y juegos, y mostrarle a mi \u00fanica compa\u00f1\u00eda hasta ahora&#8230;-a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El Principito hubiera deseado en aquel momento una br\u00fajula m\u00e1gica para conocer qu\u00e9 camino tomar.<\/p>\n\n\n\n<p>El inh\u00f3spito horizonte no parec\u00eda muy acogedor, pero aun as\u00ed su periplo era emocionante y misterioso.\u2026\u00bfCu\u00e1ntos planetas deb\u00eda sortear antes de volver a casa? Todo parec\u00eda un acertijo por descubrir, y no ten\u00eda ning\u00fan miedo porque sab\u00eda que el miedo no le conduc\u00eda a ning\u00fan lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos cohetes y nebulosas traspasaron velozmente sobre el extenso desierto del Sahara donde el firmamento parec\u00eda envolverse de un eterno manto azul sin fin\u2026d\u00eda y noche no parec\u00edan existir, ni el tiempo ni las estaciones\u2026 los viajes siderales eran fascinantes a ojos del Principito que prosegu\u00eda su viaje hacia gal\u00e1ctico sin saber exactamente el camino correcto.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, cualquier camino pod\u00eda ser el bueno o el equivocado, pero su intuici\u00f3n no le enga\u00f1aba.<\/p>\n\n\n\n<p>De s\u00fabito todo se hizo silencio. Desde la lejan\u00eda parec\u00eda o\u00edrse alg\u00fan sonido extra\u00f1o que le era dif\u00edcil de identificar y el Principito aceler\u00f3 sus pasos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus aterciopelados zapatitos azules avanzaban sin rumbo entre f\u00f3siles y minerales esparcidos por doquier, acelerando su caminar hasta detenerse de repente. El sonido pareci\u00f3 tambi\u00e9n interrumpirse y el Principito se qued\u00f3 pensativo. \u00bfHabr\u00eda sido su imaginaci\u00f3n?&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Decidi\u00f3 retomar sus pasos y de nuevo el sonido volvi\u00f3 a escucharse a lo lejos, pero ahora ya no era un sonido cualquiera, se trataba de una melod\u00eda que proven\u00eda de alg\u00fan lugar y el Principito no pod\u00eda detenerse.<\/p>\n\n\n\n<p>-Es m\u00fasica\u2026.-se escuch\u00f3 una voz de repente.<\/p>\n\n\n\n<p>El Principito mir\u00f3 girando su diminuto cuerpo en todas direcciones.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQui\u00e9n eres y d\u00f3nde est\u00e1s? \u2013pregunt\u00f3 el Principito con curiosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>-En ning\u00fan sitio y en todas partes estoy -se escuch\u00f3 la voz.<\/p>\n\n\n\n<p>Debes encontrarme para avanzar a tu primer planeta hacia la Tierra, peque\u00f1o pr\u00edncipe \u2013dijo la voz.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo la melod\u00eda volvi\u00f3 convirti\u00e9ndose en la m\u00fasica m\u00e1s hipn\u00f3tica y fascinante que se hubiera escuchado jam\u00e1s sin que el Principito adivinase a acertar la procedencia de aquel prodigio.<\/p>\n\n\n\n<p>-No te rindas peque\u00f1o pr\u00edncipe y sigue mi m\u00fasica \u2026-dijo de nuevo la voz.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfPuedo verte?&#8230;\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s? \u2013grit\u00f3 de repente el Principito.<\/p>\n\n\n\n<p>-No podr\u00e1s ver mi rostro hasta que no llegues al final del camino peque\u00f1o pr\u00edncipe \u2013respondi\u00f3 la voz.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero no conozco el camino\u2026ay\u00fadame \u2013pidi\u00f3 el Principito.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica sigui\u00f3 escuch\u00e1ndose sin ninguna respuesta. Su dulce tono era m\u00e1gico y sedoso, y el Principito parec\u00eda ahora hechizado hacia sus notas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed anduvo un buen rato hasta que la l\u00ednea del horizonte pareci\u00f3 desvanecerse de repente. En un lim\u00edtrofe borde astral el mundo se detuvo y tres planetas aparecieron ante los ojos del Principito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"945\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto-945x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-255\" srcset=\"https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto-945x1024.png 945w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto-277x300.png 277w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto-768x832.png 768w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto-1418x1536.png 1418w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto-1890x2048.png 1890w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto-520x563.png 520w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto-940x1018.png 940w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/desierto.png 1920w\" sizes=\"(max-width: 945px) 100vw, 945px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De mayor a menor y de colores evanescentes los planetas de su viaje eran tan maravillosos que el Principito se frot\u00f3 los ojos para comprobar que no era un sue\u00f1o. Su intuici\u00f3n le hab\u00eda ayudado y ah\u00ed estaba\u2026por arte de magia el \u00e1rido desierto hab\u00eda llegado a su fin y la b\u00fasqueda de un amigo lejos de su asteroide B612 pod\u00eda estar esper\u00e1ndole en alg\u00fan lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>El Principito observ\u00f3 los planetas maravillado. De alguna manera estaban cerca y lejanos a la vez. Infinitas estrellas de formas extra\u00f1as rodeaban el firmamento y la m\u00fasica se escuch\u00f3 desde toda la inmensidad estelar.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfEst\u00e1s en alguno de esos planetas, m\u00fasico misterioso?&#8230;\u00bfPuedes o\u00edrme?&#8230;-grit\u00f3 el Principito hacia el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>El eco de su voz retumb\u00f3 de forma grandilocuente y el Principito se llev\u00f3 las manos a los o\u00eddos. La m\u00fasica se perd\u00eda por la inmensidad c\u00f3smica de forma disonante y desafinada y el Principito tuvo la sensaci\u00f3n de que las notas descend\u00edan y descend\u00edan hacia el vac\u00edo hasta desaparecer por completo. Sus piececitos avanzaron hacia el borde del precipicio hasta permanecer inm\u00f3vil contemplando embelesado como las notas musicales se enredaban entre incalculables estrellas y cuerpos celestes hasta desaparecer en el abismo.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente la voz volvi\u00f3 a hablar de nuevo sin que la m\u00fasica disonante dejara de escucharse.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bien peque\u00f1o pr\u00edncipe\u2026Has llegado, pero tu viaje prosigue hacia el primero de los planetas, deber\u00e1s cruzar este abismo hasta encontrarme. \u2013 dijo la voz con un gran eco.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pe&#8230;pero voy a caerme por este hueco\u2026no puedo cruzar m\u00fasico misterioso\u2026\u00bfC\u00f3mo puedes pedirme algo as\u00ed? \u2013respondi\u00f3 el Principito intrigado.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sigue esas notas que est\u00e1s mirando ahora mismo y no temas nada\u2026yo te estar\u00e9 esperando al otro extremo peque\u00f1o pr\u00edncipe.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante unos instantes el Principito permaneci\u00f3 pensativo recordando su asteroide B612, en sus baobabs extra\u00f1os y los volcanes siderales con los que jugaba a adivinar los colores de su interior\u2026 en su amiga de p\u00e9talos centelleantes que se recog\u00edan al anochecer y en las puestas de sol que contemplaban juntos\u2026 todo eso pod\u00eda perderse si sucumb\u00eda al vac\u00edo para dejar de existir sin siquiera saber qui\u00e9n era ese ser\u2026esa voz lejana que le ordenaba hacer tal cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>-No esperes peque\u00f1o pr\u00edncipe\u2026cierra los ojos y ac\u00e9rcate..-dijo la voz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPuedes verme?&#8230;\u00bfPorqu\u00e9 adivinas lo que hago?&#8230; Quiz\u00e1s seas un mago de otro planeta\u2026-exclam\u00f3 el Principito aturdido.<\/p>\n\n\n\n<p>El precipicio continuaba desafi\u00e1ndole con sus caracolas de notas estrelladas, ese abismo incre\u00edble que se alzaba ante sus zapatitos de pr\u00edncipe ensortijado y aventurero&#8230;ya no pod\u00eda retroceder en su viaje, sobretodo porque las promesas no pod\u00edan romperse, y su amiga de p\u00e9talos centelleantes estar\u00eda esperando sus relatos fant\u00e1sticos y prodigiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ojos del Principito se cerraron y sus breves pasos flotaron como en un algod\u00f3n esponjoso y lleno de az\u00facar, tropezando con infinidad de notas musicales que se deslizaban entre sus pies y entre las orejas\u2026haci\u00e9ndole cosquillas por detr\u00e1s de su elegante capa hasta de s\u00fabito aparecer en el primero de los planetas de su traves\u00eda intergal\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>(Fin de la primera parte)<\/p>\n\n\n<ul class=\"wp-block-latest-posts__list wp-block-latest-posts\"><li><a class=\"wp-block-latest-posts__post-title\" href=\"https:\/\/www.cuentik.com\/?p=294\">Un Viaje Alucinante &#8211; IV<\/a><\/li>\n<li><a class=\"wp-block-latest-posts__post-title\" href=\"https:\/\/www.cuentik.com\/?p=279\">Un Viaje Alucinante &#8211; III<\/a><\/li>\n<li><a class=\"wp-block-latest-posts__post-title\" href=\"https:\/\/www.cuentik.com\/?p=270\">Un Viaje Alucinante &#8211; II<\/a><\/li>\n<li><a class=\"wp-block-latest-posts__post-title\" href=\"https:\/\/www.cuentik.com\/?p=253\">Un Viaje Alucinante &#8211; I<\/a><\/li>\n<\/ul>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera Parte La gran planicie marr\u00f3n se extend\u00eda ante la mirada del Principito. 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