{"id":146,"date":"2018-11-01T08:43:00","date_gmt":"2018-11-01T08:43:00","guid":{"rendered":"https:\/\/localhost\/wordpress\/?p=146"},"modified":"2021-05-23T08:49:37","modified_gmt":"2021-05-23T08:49:37","slug":"almas-de-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentik.com\/?p=146","title":{"rendered":"Almas de noviembre"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"679\" src=\"https:\/\/localhost\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/almas-de-noviembre-1024x679.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-92\" srcset=\"https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/almas-de-noviembre-1024x679.jpg 1024w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/almas-de-noviembre-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/almas-de-noviembre-768x509.jpg 768w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/almas-de-noviembre-520x345.jpg 520w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/almas-de-noviembre-940x623.jpg 940w, https:\/\/www.cuentik.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/almas-de-noviembre.jpg 1134w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El mundo de Nathifa parece infinito tras los cristales empa\u00f1ados de la sala. Su mirada se pierde con frecuencia en el horizonte a\u00f1il y verdoso de las monta\u00f1as, en los cerros que acompa\u00f1an inm\u00f3viles el tiempo pasar\u2026impert\u00e9rritos y majestuosos, solemnes\u2026con su inaccesible cercan\u00eda que juega maliciosamente la mirada traviesa y so\u00f1adora.<\/p>\n\n\n\n<p>Una suave brisa acaricia las mejillas de Nathifa y le recuerda el final del verano, la vuelta a la escuela ya lleg\u00f3 y los colores que inundan su mirada se ti\u00f1en ya de p\u00e1lidos ocres.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo era un poquito m\u00e1s triste desde hac\u00eda algunos d\u00edas, y desde su ventana favorita puede contemplar ese paisaje difuminado que envolv\u00eda el sol en bruma mortecina de finales de Octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente, las voces de la abuela la despertaron de sus enso\u00f1aciones.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Nathifa..Nathifa\u2026est\u00e1s ah\u00ed como siempre hijita!- exclam\u00f3 la abuela con un agudo chasquido de dedos.<\/p>\n\n\n\n<p>La oronda figura de la Sra Garibaldi se mov\u00eda con impaciencia por el min\u00fasculo comedor de aqu\u00ed para all\u00e1\u2026siempre ajetreada, siempre afanada en sus quehaceres y desoyendo los rayos de luz que m\u00e1s all\u00e1 de las monta\u00f1as que Nathifa ans\u00eda descubrir.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa se dispuso a ayudar a su abuela cuando el sonido de la puerta le record\u00f3 que el abuelo hab\u00eda llegado.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa corri\u00f3 a recibirle abraz\u00e1ndole de emoci\u00f3n. No le ve\u00eda desde muy temprano y ya a\u00f1oraba su presencia, su c\u00e1lida bienvenida y sus bromas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa era hu\u00e9rfana, pero no se sent\u00eda desgraciada ni sola. Recib\u00eda mucho amor de sus abuelos, ten\u00eda a sus amigos y sent\u00eda a sus pap\u00e1s cerca de ella a cada instante, sobretodo en los felices y dichosos&#8230; como si juntos lo estuvieran celebrando y se alegraran de que su vida continuara ofreci\u00e9ndole cosas maravillosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El Sr Garibaldi se sacudi\u00f3 las diminutas hojas de sus hombros y colg\u00f3 la vieja chaqueta en el perchero de la entrada.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 ocurre abuelo?- pregunt\u00f3 Nathifa observ\u00e1ndole con atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy su semblante parec\u00eda demacrado y algo cansado, pero su sonrisa era transparente como lo era siempre\u2026 con ganas de abrazar a Nathifa y a la abuela y sentirse en el hogar otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p>-Nada hijita\u2026he trabajado duro hoy en la siembra\u2026mi cuerpo necesita s\u00f3lo descansar.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche avanzaba en el lugar, y las rec\u00f3nditas cordilleras de Nathifa eran ya un sombr\u00edo horizonte cegador. El leve tintineo de los cristales indicaba que el viento se hab\u00eda acercado a la aldea y arremolinaban muchos y polvorientos secretos, leyendas y cuentos de miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa adoraba la medianoche y su inquietante atm\u00f3sfera de sigilo y misterio. Era como una comuni\u00f3n con el silencio y el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora no hab\u00eda escuela ni juegos, no hab\u00eda recreo y no hab\u00eda voces, sino todo lo contrario, y los abuelos Garibaldi envolv\u00edan a Nathifa en su humilde morada con abrazos de regaliz a la orilla del fuego de madrugada, olor a camelias y leyendas de patrias lejanas que acunaban a Nathifa hasta alcanzar el sue\u00f1o m\u00e1s profundo. Como dec\u00eda el abuelo\u2026esas noches serv\u00edan para lo m\u00e1s importante: compartir las almas.<\/p>\n\n\n\n<p>El dia se despert\u00f3 encapotado y fresco en el lugar, y el olor a caf\u00e9 reci\u00e9n hecho inundaba toda la casa. Nathifa se desperez\u00f3 contenta por el nuevo d\u00eda cuando le pareci\u00f3 oir voces extra\u00f1as. Salt\u00f3 de su cama y se cubri\u00f3 con un viejo poncho de colores, se orden\u00f3 los cabellos y camin\u00f3 de puntillas hacia la puerta entreabierta de su habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo se detuvo mientras la cafetera derramaba borbotones de suspiros y sus pies descalzos tiritaban llenos de l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los d\u00edas pasaron sin que Nathifa sintiera ser de este mundo. La abuela Garibaldi lloraba y sonre\u00eda a partes iguales contemplando a su nieta con suma tristeza. Un d\u00eda, le mostraba su primer regalo de novios de juventud y las cartas que se enviaban, y otros prefer\u00eda permanecer en silencio abrazada a la almohada.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida le hab\u00eda arrebatado otro ser querido que se esfum\u00f3 sin despedirse, sin gui\u00f1ar un ojo\u2026sin nada; cruda y desnuda como las flores que mortecinas iban marchit\u00e1ndose en el jard\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde su ventana favorita, Nathifa recorre con la mirada el camino que cada d\u00eda hac\u00eda el abuelo para ir a trabajar. Recuerda perder su figura en la lejan\u00eda y como una bruma desaparecer hasta los albores del atardecer..recordaba tambi\u00e9n tantos paseos bajo las estrellas que ya no volver\u00edan y las leyendas y cuentos que les enredaban en misterios que se desvanec\u00edan a la orilla de la chimenea.<\/p>\n\n\n\n<p>La abuela Garibaldi parec\u00eda hoy m\u00e1s triste que nunca. Los recuerdos se amontonaban por el estrecho pasillo sin poder contener las l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Su coraz\u00f3n maltrecho se encog\u00eda tratando de sentir la respiraci\u00f3n de su amado cerca de ella sin lograrlo, en recuperar la esperanza en d\u00edas venideros.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los cambalaches esparcidos por doquier le nublaban la mirada y el alma. Nathifa sinti\u00f3 el deseo de abrazar a su abuela como nunca lo hab\u00eda hecho antes\u2026tratando de compartir las almas como el abuelo dec\u00eda siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa corri\u00f3 a su lado tropezando con algunos objetos cuando su mirada de s\u00fabito distingui\u00f3 un reluciente fulgor desconocido. Entre el desorden, la abuela Garibaldi no se hab\u00eda percatado de tan curioso y centelleante reflejo, lo cual Nathifa aprovech\u00f3 h\u00e1bilmente para lograr quedarse a solas de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Hijita\u2026.que va a ser de nosotras ahora\u2026-susurraba la abuela Garibaldi recostando su cabeza sobre el hombro de Nathifa mientras caminaban hacia el comedor.<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo cuidar\u00e9 de ti abuela, conf\u00eda en m\u00ed \u2013contest\u00f3 Nathifa con voz protectora llev\u00e1ndola de su brazo.<\/p>\n\n\n\n<p>-El abuelo est\u00e1 con nosotras\u2026lo presiento y lo s\u00e9 \u2013a\u00f1adi\u00f3 Nathifa con determinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La abuela Garibaldi se mec\u00eda acompasadamente en su mecedora con la mirada perdida hacia la nada, suspirando de vez en cuando pero ya calmada y serena.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa le di\u00f3 un \u00faltimo abrazo y corri\u00f3 hacia los cambalaches diseminados por el pasillo en busca de ese reflejo misterioso que no cesaba de intrigarla.<\/p>\n\n\n\n<p>En un momento dado, sus pupilas se detuvieron y la tenue luz de sol que entraba por las ventanas se volvi\u00f3 mortecina y polvorienta. Cuanto m\u00e1s observaba el centelleante reflejo met\u00e1lico, el cielo se tornaba m\u00e1s y m\u00e1s sombr\u00edo. Nathifa permaneci\u00f3 inm\u00f3vil unos instantes sin atreverse casi a respirar cuando los porticones de las ventanas empezaron a golpear los cristales con un estruendo insoportable.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa se abalanz\u00f3 sin miedo sobre el reflejo misterioso descubriendo ante su estupefacci\u00f3n una m\u00e1scara de lat\u00f3n que emanaba una potente luz cegadora.<\/p>\n\n\n\n<p>De s\u00fabito, los gritos de la abuela Garibaldi despertaron a Nathifa de su encantamiento\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1 Ni\u00f1a\u2026hijita!&#8230;\u00bfQu\u00e9 ha sido eso? \u2013voce\u00f3 la abuela aturdida.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa escondi\u00f3 veloz la m\u00e1scara entre los pliegues de su poncho y fue a besar a su abuela.<\/p>\n\n\n\n<p>-No ha sido nada abuela\u2026he tropezado con lo que hab\u00eda por el suelo y ha resonado por toda la casa\u2026-la tranquiliz\u00f3 Nathifa meci\u00e9ndola ligeramente.<\/p>\n\n\n\n<p>El atardecer y sus constelaciones anaranjadas aparecieron de nuevo entre las rendijas de las ventanas como por arte de magia. Nathifa quiso volver a su lugar favorito y despedirse de sus monta\u00f1as hasta el d\u00eda siguiente. Entre sus manos peque\u00f1as y temblorosas Nathifa agarr\u00f3 con fuerza esa m\u00e1scara tan extra\u00f1a y brillante.<\/p>\n\n\n\n<p>Deb\u00eda ser del abuelo\u2026y si la ten\u00eda con ella ahora, de alguna manera le sentir\u00eda a \u00e9l tambi\u00e9n\u2026Buenas noches abuelo, hasta ma\u00f1ana \u2013susurr\u00f3 Nathifa contemplando las estrellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, las voces de sus amigos merodeando la casa desperezaron a Nathifa de su profundo sue\u00f1o. Ocurr\u00eda a menudo que los d\u00edas de descanso Nathifa se encontraba con ellos por el jard\u00edn y se dispon\u00edan a corretear juntos hasta el mediod\u00eda. Nathifa puso sus piececitos en el suelo y se incorpor\u00f3 para abrir los porticones. El sol era espl\u00e9ndido pero Octubre<\/p>\n\n\n\n<p>tocaba a su fin y un escalofr\u00edo estremeci\u00f3 su piel todav\u00eda tibia. Nathifa se frot\u00f3 sus ojos adormilados y sonri\u00f3 a sus amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>Les quer\u00eda tanto que necesitaba abrazarlos sin motivo, reir a su lado e invitarles a merendar muchas tardes. Todo era una fiesta eterna con ellos. Era\u2026compartir las almas como siempre le recordaba el abuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa se recost\u00f3 de nuevo sobre la cama pensativa\u2026 ten\u00eda consigo esa m\u00e1scara bajo la almohada como si se tratase de un tesoro inca. Enigm\u00e1tica y completamente desconocida para ella le emanaba una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de paz y tormento a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa toc\u00f3 suavemente la superficie con los ojos cerrados sin descubrirla todav\u00eda\u2026parec\u00eda grabada con signos extra\u00f1os por su relieve, y ya su fulgurante reflejo parec\u00eda querer explotar bajo las s\u00e1banas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa abri\u00f3 lentamente sus ojos acariciando la m\u00e1scara entre sus manos cuando los \u00e1rboles y las hojas del jard\u00edn empezaron a hacer remolinos bajo unas nubes amenazantes\u2026los porticones de las ventanas se abr\u00edan y cerraban en perfecta simbiosis con la mirada de Nathifa que no cesaba en contemplar las hendiduras de los oscuros ojos de la m\u00e1scara, mientras que sus amigos se maravillaban entre alboroto y desconcierto\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Nathifa, Nathifa\u2026ven..ven con nosotros, el cielo se ha vuelto loco! \u2013gritaban sus amigos exultantes.<\/p>\n\n\n\n<p>El camino hacia las monta\u00f1as se hab\u00eda llenado de piedras y hojarasca y apenas se divisaba su senda en el horizonte. La repentina r\u00e1faga fue amainando entre tenues rayos de luz y los albores de Noviembre que ofrec\u00edan un l\u00f3brego paisaje de Oto\u00f1o. Nathifa hab\u00eda decidido correr con sus amigos para compartir con ellos su descubrimiento y su secreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su poncho y sus sandalias no necesitaba de m\u00e1s para com partir su alma.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Abuela\u2026no tengo tiempo de desayunar..! \u2013gritaba Nathifa por el pasillo.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Recuerda que te quiero! \u2013se despidi\u00f3 Nathifa sonriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa cerr\u00f3 la puerta y se detuvo a embriagarse de vida. La naturaleza desprend\u00eda tantas fragancias juntas que era un regalo para los sentidos\u2026volv\u00eda el sosiego y el silencio, la calma de los \u00e1rboles y las nubes que insist\u00edan en coronar el cielo de algodones caprichosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su m\u00e1scara bajo las ropas, Nathifa se encamin\u00f3 hacia la desembocadura del r\u00edo donde siempre se encontraba con sus amigos\u2026necesitaba enjuagar sus l\u00e1grimas junto a ellos y reir de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel lugar era el elegido. El principio y el final, la vida y la muerte se encontraban por primera y \u00faltima vez antes de con vertirse en mar y morir mar para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Noviembre era bonito y triste a la vez, el d\u00eda de los muertos se celebraba con dicha y recogimiento entre las gentes, con festejos y canciones para invocar sus almas y su recuerdo. Nathifa celebrar\u00eda la eternidad del abuelo Garibaldi contemplando el r\u00edo con sus amigos y probablemente ser\u00eda feliz\u2026la casualidad quiso que su alma partiera casi en los d\u00edas m\u00e1s bonitos y tristes del mundo\u2026Noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ojos de los ni\u00f1os centellearon de emoci\u00f3n al ver a Nathifa. Les esperaba un dia feliz y espl\u00e9ndido juntos, sin obligaciones ni aburridas clases en la escuela. Hoy se hab\u00eda decidido el mejor plan del mundo\u2026corretear por la ribera del r\u00edo cazando ranas para acabar en silencio contemplando c\u00f3mo se pon\u00eda el sol\u2026pero quiz\u00e1s el destino les aguardaba alguna inesperada ventisca. Poco tard\u00f3 Nathifa en descubrir el interior de su poncho de colores ante las maravilladas expresiones de sus amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfDe d\u00f3nde ha salido? \u00bfC\u00f3mo lo has encontrado? \u00bfDe qui\u00e9n es?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs valioso?&#8230;y una larga retah\u00edla de preguntas se suced\u00edan insistentemente con much\u00edsima curiosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El caudal del r\u00edo se fue haciendo cada vez m\u00e1s bravo mientras los ni\u00f1os contemplaban anonadados los deslumbrantes destellos de aquella enigm\u00e1tica m\u00e1scara. Sus manitas se deslizaban por cada \u00e1ngulo y cada relieve de la superficie siguiendo las lineas de los cuencos de los ojos y de su imponente nariz hasta llegar a unas letras grabadas en una correa de cuero a modo de cordaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os empezaron a sentir fr\u00edo por el vendaval que se estaba levantando y las nubes amenazaban tormenta. Nathifa entend\u00eda que era lo que suced\u00eda sin entenderlo realmente, mientras que sus amigos segu\u00edan rodeando la m\u00e1scara completamente fascinados. El viento ululaba cada vez m\u00e1s fuerte cuando Nathifa sujet\u00f3 fuertemente los extremos para poder leer la inscripci\u00f3n que hab\u00eda en la correa. Junto a ella, todos se acercaron boquiabiertos para contemplar esas palabras tan extra\u00f1as..<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;RONIN NA H-ANAMAN\u00b4\u00b4<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 significaba eso? \u00bfEn qu\u00e9 lengua estaba escrito?&#8230;Se preguntaban los ni\u00f1os todav\u00eda incr\u00e9dulos por el hallazgo.<\/p>\n\n\n\n<p>En tanto, el viento arreciaba acompa\u00f1ado del ruido estremecido de unos rel\u00e1mpagos terror\u00edficos y el r\u00edo empez\u00f3 a perder su corriente desboc\u00e1ndose entre los desfiladeros colindantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa decidi\u00f3 colocar r\u00e1pidamente la m\u00e1scara bajo su poncho mientras miraba a sus amigos con complicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ahora la ventisca amainar\u00e1 \u2013exclam\u00f3 Nathifa con voz protectora.<\/p>\n\n\n\n<p>De s\u00fabito, el caudal del r\u00edo volvi\u00f3 a disminuir y las flores volvieron a los prados como de costumbre\u2026 se o\u00edan las nutrias y las ranas bordear sus enfangadas riberas y el cielo se torn\u00f3 azul di\u00e1fano como un para\u00edso.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo el olor a tierra mojada era testigo de lo que hab\u00eda ocurrido tan s\u00f3lo hac\u00eda unos instantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os no sal\u00edan de su asombro por aquella especie de milagro que no llegaban a entender.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo era posible que Nathifa supiera el viaje que hac\u00edan las nubes y porqu\u00e9 ese tornado hab\u00eda aparecido de repente..?<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa present\u00eda que aquella m\u00e1scara algo ten\u00eda que ver con su abuelo, y esas palabras tambi\u00e9n. Sin dudarlo m\u00e1s, el grupo de amigos corri\u00f3 hacia las laderas buscando el sol\u2026los caminos empedrados volv\u00edan a ser senderos sinuosos y ondulantes, con escondites y \u00e1rboles milenarios que recib\u00edan al visitante con m\u00e1gico hechizo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde lo alto del promontorio se empezaban a ver las luces y guirnaldas para conmemorar el dia de todos los Santos, los candiles rojizos diseminados por todo el pueblo, en los tejados y en las arboledas\u2026por los jardines y hasta en la iglesia, con esqueletos y calabazas que los ni\u00f1os colocaban en el umbral de sus hogares.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin mirar atr\u00e1s, Nathifa y sus amigos prosiguieron su camino tras contemplar el magn\u00edfico escenario de sus calles y el deambular de la gente de aqu\u00ed par all\u00e1\u2026 quiz\u00e1s la abuela Garibaldi estuviera entre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>La quer\u00eda mucho pero el recuerdo del abuelo no pod\u00eda borrarlo de la memoria\u2026compartir las almas\u2026ahora m\u00e1s que nunca&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>La espesura de bosque era cada vez m\u00e1s frondosa y opresiva. Nathifa se sent\u00eda algo cansada de proteger la m\u00e1scara bajo su poncho todo el tiempo y sus piernas empezaban a flaquear.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto m\u00e1s se adentraban m\u00e1s desconocido les parec\u00eda todo\u2026 como si hubiesen tomado el camino equivocado o los montes hubieran esparcido millones de enrevesados caminos que no iban a ninguna parte\u2026la inveros\u00edmil maleza no parec\u00eda tener fin y los ni\u00f1os se empezaron a sentir desorientados.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa sugiri\u00f3 sentarse en unas ramas de un gran \u00e1rbol a descansar y cobrar fuerzas. Todos los dem\u00e1s la siguieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os permanec\u00edan en silencio mir\u00e1ndose unos a otros mientras Nathifa abrazaba su poncho con fuerza. Deb\u00eda volver a casa con su m\u00e1scara sana y salva y ahora ella era su protectora.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos quedaba el r\u00edo y sus juegos, sus correteos y la puesta de sol que sus miradas compart\u00edan extasiados. Los caminos se hab\u00edan enrevesado como telara\u00f1as y ya apenas se divisaba ning\u00fan rastro de civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un leve hilo de sincopada melod\u00eda susurraba desde la lejan\u00eda y sintieron deseos de estar all\u00ed otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Alina era la m\u00e1s peque\u00f1a del grupo y la m\u00e1s atrevida tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus enormes ojos lo observaban todo con curiosidad y nada tem\u00eda. De un respingo se levant\u00f3 inquieta de la rama y empez\u00f3 a brincar y a corretear entre la espesura cantando una vieja canci\u00f3n de Difuntos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Un d\u00eda caminaba, un d\u00eda caminaba muy triste por ah\u00ed,<\/p>\n\n\n\n<p>Mi coraz\u00f3n gritaba ya no puedo vivir sin ti\u2026Soy<\/p>\n\n\n\n<p>hermano de las nubes, s\u00f3lo se compartir con las almas<\/p>\n\n\n\n<p>benditas\u2026ay triste de m\u00ed..\u00b4\u00b4<\/p>\n\n\n\n<p>La voz de Alina se fue alejando hasta dejarse de oir. Fue entonces cuando un grito agudo cay\u00f3 como un rel\u00e1mpago en toda la colina estremeciendo a todos los ni\u00f1os de un sobresalto.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Alina, Alina\u2026! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?&#8230;\u00a1Contesta!.. \u2013gritaban sus amigos una y otra vez dispers\u00e1ndose para tratar de encontrarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa crey\u00f3 oir un gemido justo detr\u00e1s suyo. Sus ojos miraban de reojo a los lados pero pod\u00eda oler la presencia de alguien tras ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Se anud\u00f3 la capucha del poncho con determinaci\u00f3n para girarse sin temor cuando se encontr\u00f3 a Alina de rodillas balbuceando sonidos confusos. Nathifa la abraz\u00f3 tan impetuosamente que hizo resbalar la m\u00e1scara de su fr\u00e1gil escondite.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo el estr\u00e9pito se apoder\u00f3 de la naturaleza sin raz\u00f3n aparente, los rel\u00e1mpagos se cruzaban como l\u00e1tigos de fuego y los \u00e1rboles bramaban con vaivenes salvajes. Nathifa luchaba con todas sus fuerzas para coger la m\u00e1scara que parec\u00eda huir en todas direcciones cuando Alina se incorpor\u00f3 y en un suspiro consigui\u00f3 detenerla entre sus manos. La tierra pareci\u00f3 entonces encontrar la calma escuch\u00e1ndose de nuevo el silencio o alg\u00fan chasquido entre las ramas\u2026 la frondosidad del bosque se llen\u00f3 de luci\u00e9rnagas que revoloteaban entre las flores y las charcas.<\/p>\n\n\n\n<p>Alina la valiente hab\u00eda conseguido evitar que la m\u00e1scara huyera pero su rostro parec\u00eda desencajado y asustado.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa la abraz\u00f3 con fuerza tratando de consolarla. Las dos ni\u00f1as permanecieron unos instantes inm\u00f3viles con la m\u00e1scara entre sus manos con la respiraci\u00f3n jadeante mientras llegaron el resto del grupo.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 ha sido ese grito? \u00bfQu\u00e9 ha ocurrido, Alina?- \u00a1Cu\u00e9ntanoslo! \u2013le preguntaban sus amigos todav\u00eda asustados.<\/p>\n\n\n\n<p>Alina segu\u00eda balbuceando con el rostro convulso y p\u00e1lido cuando de manera s\u00fabita se levant\u00f3 sin poder contener el llanto.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa le record\u00f3 mir\u00e1ndole a los ojos que ella era Alina la Valiente y que deb\u00eda confiar en sus amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sa..sab\u00e9is que iba cantando\u2026cantaba aquella melod\u00eda que nos ense\u00f1aron en la escuela..la melod\u00eda de Difuntos..cuando me apart\u00e9 de vosotros distra\u00edda..y..\u00a1Oh Dios! \u2013musit\u00f3 Alina con la cabeza entre las piernas.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY qu\u00e9?&#8230;\u00bfQu\u00e9 ha ocurrido?&#8230;-preguntaron con impaciencia todos los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>-V\u00ed..v\u00ed al Se\u00f1or Garibaldi\u2026\u00a1le v\u00ed!&#8230;-dijo por fin Alina sollozando.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa oy\u00f3 incr\u00e9dula las palabras de Alina y su semblante palideci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-No es posible que hayas visto al abuelo Garibaldi\u2026\u00a1no es posible!..<\/p>\n\n\n\n<p>Muri\u00f3 hace dos d\u00edas y fuimos a su entierro\u2026\u00a1Alina, esc\u00fachame!<\/p>\n\n\n\n<p>-gritaba Nathifa algo temerosa por sus palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY si vamos juntos a ver? \u00bfY si nos acercamos sin miedo por donde paseaba Alina?..-sugirieron los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa y Alina asintieron con las expresiones asustadas del que se dirige a mostrar el lugar del asesinato.<\/p>\n\n\n\n<p>La oscuridad ya hab\u00eda llegado al bosque y s\u00f3lo las luci\u00e9rnagas y las estrellas guiaban los pasos de los ni\u00f1os. De pronto alguien de ellos empez\u00f3 a cantar la vieja canci\u00f3n de Difuntos que tatareaban con mucha solemnidad por el pueblo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Un d\u00eca caminaba, un d\u00eda caminaba muy triste por ah\u00ed\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Mi coraz\u00f3n gritaba ya no puedo vivir sin ti&#8230;Soy hermano de las nubes, s\u00f3lo se compartir\u2026con las almas benditas&#8230;ay triste de m\u00ed\u2026\u00b4\u00b4<\/p>\n\n\n\n<p>Alina y Nathifa caminaban abrazadas serpenteando los peque\u00f1os senderos rocosos hasta llegar a un peque\u00f1o llano escarpado. El cielo ensombreci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s de una tiniebla espesa y asfixiante y las estrellas se ti\u00f1eron de oscuridad. Parec\u00eda como si un gorgoteo constante se derramase de alg\u00fan lugar y al poco se oyeron unas pisadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La sensaci\u00f3n de ahogo y angustia de los ni\u00f1os era inexplicable con aquel gorgoteo que no cesaba en medio de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Inm\u00f3viles y paralizados, vieron una sombra que emerg\u00eda de una peque\u00f1a colina, una sombra que se mov\u00eda de manera vaga e indefinida, como dando tumbos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa y sus amigos cre\u00edan estar so\u00f1ando y se frotaban los ojos paralizados de pavor, casi sin respirar y deseando que aquello s\u00f3lo fue una pesadilla.<\/p>\n\n\n\n<p>La sombra se fue acercando dando pisadas como si caminara entre la hojarasca. Fue entonces cuando un terror mortal sobrevino haciendo chillar a Nathifa y a sus amigos. La sombra se fue poco a poco transformando en una blanca capa moteada que se iba acercando para acabar delante de los ni\u00f1os con la apariencia del abuelo Garibaldi.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed estaba \u00e9l\u2026 con sus l\u00edvidos labios que contrastaban con un extra\u00f1o rubor en las mejillas y una mueca en la boca a modo de sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa crey\u00f3 desfallecer al ver a su abuelo sonriendo all\u00ed mismo, mientras Alina no dejaba de chillar que no hab\u00eda sido una alucinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa desat\u00f3 en llanto abrazada a sus amigos. No pod\u00eda com prender aquel milagro que acababa de suceder.<\/p>\n\n\n\n<p>El abuelo Garibaldi arrastraba sus pies lentamente hacia su nieta y alz\u00f3 su brazo para secar sus l\u00e1grimas y sonreirla por \u00faltima vez.<\/p>\n\n\n\n<p>-No tem\u00e1is nada..-habl\u00f3 con voz hueca y aterradora.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;ROINN NA H-ANAMAN\u00b4\u00b4<\/p>\n\n\n\n<p>-Tienes algo que me pertenece Nathifa\u2026sab\u00eda que vendr\u00edais\u2026 as\u00ed me podr\u00e9 ir en paz \u2013repiti\u00f3 con una voz todav\u00eda m\u00e1s siniestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Su rostro estaba ligeramente deformado y amarillento, y su hueca mirada se afligi\u00f3 al ver a Nathifa.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos se acordaron entonces de las misteriosas palabras en la m\u00e1scara de Nathifa..\u00a1 hab\u00eda pronunciado las mismas..!<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa quiso dejar de llorar y abrazar a su abuelo pero las sombras su cuerpo eran et\u00e9reas e irreales, como si se tratara de un espectro con apariencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra vez el abuelo Garibaldi volvi\u00f3 a repetir con voz ingr\u00e1vida:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;ROINN NA H-ANAMAN\u00b4\u00b4<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa sujet\u00f3 la m\u00e1scara bajo su poncho mientras el abuelo Garibaldi se la recog\u00eda acariciando sus manos. Sus ojos huecos empezaron a derramar l\u00e1grimas que se evaporaban al instante. Nada sucedi\u00f3 entonces y el bosque dorm\u00eda en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>El abuelo Garibaldi se coloc\u00f3 la m\u00e1scara en su rostro espectral mientras esbozaba una triste sonrisa para desaparecer por siempre jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Su capa moteada se evapor\u00f3 en unos polvos de bronce que la brisa de la noche esparci\u00f3 entre las hojas de los \u00e1rboles\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa alarg\u00f3 sus manos pero ya nada exist\u00eda en aquel lugar, tan s\u00f3lo una locura bella y extra\u00f1a, un sue\u00f1o delirante.<\/p>\n\n\n\n<p>El gorgoteo h\u00famedo ces\u00f3 y las estrellas volvieron a brillar en la negrura de un cielo maravilloso. Los ni\u00f1os se alejaron del lugar con paso cansado y en silencio\u2026prometieron no explicar nunca lo sucedido aquella noche y llevar por siempre el recuerdo del abuelo Garibaldi en su coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El grupo de ni\u00f1os se acercaba a la aldea y todo eran festejos y fiesta. Los candiles rojizos iluminaban los hogares con calabazas y hab\u00eda m\u00fasicos que recitaban poemas antiguos con guitarras y c\u00edtaras, mientras que algunas mujeres bailaban con m\u00e1scaras y rostros te\u00f1idos de blanco.<\/p>\n\n\n\n<p>Los amigos de Nathifa se marcharon pero ella quiso permanecer ah\u00ed durante un rato m\u00e1s\u2026sola y contemplando aquellas enigm\u00e1ticas danzas que nunca hab\u00eda visto.<\/p>\n\n\n\n<p>Los movimientos hipnotizantes eran una oda a la vida y a la muerte\u2026el enigma de los enigmas expresado con alegr\u00eda y dolor al mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los m\u00fasicos recitaban en una lengua extra\u00f1a y bella y animaban a los presentes a participar de sus c\u00e1nticos aplaudiendo y bailando con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acercaba el dia de los Difuntos y se recib\u00eda con felicidad y alegr\u00eda de vivir, la muerte rodeada de vida y enmara\u00f1ada con sus tent\u00e1culos de misterio. El baile era cada vez m\u00e1s alocado y perturbante y Nathifa sent\u00eda una mirada incesante que la persegu\u00eda\u2026las m\u00e1scaras ocultan los rostros y nada es lo que parece\u2026los rostros aplaud\u00edan agradecidos el final de su actuaci\u00f3n y saludaban haciendo una elegante reverencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El gent\u00edo se agolpaba por alg\u00fan motivo mientras esperaban alguna cosa con impaciencia&#8230;una vieja leyenda celta aseguraba que la noche de Difuntos los m\u00fasicos deb\u00edan regalar sus m\u00e1scaras a los aldeanos, y as\u00ed se sentir\u00edan agradecidos toda la vida\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa escucha atenta a sus vecinos y sus leyendas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo una m\u00e1scara real del pueblo celta ser\u00eda la que llevar\u00eda a la vida eterna al elegido o elegida\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La mirada segu\u00eda persiguiendo a Nathifa al final de su actuaci\u00f3n y todo cobraba sentido poco a poco\u2026ella parec\u00eda ser la elegida para la noche de Difuntos\u2026el extra\u00f1o actor la segu\u00eda en volviendo con la mirada mientras pronunci\u00f3 estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;ROINN NA H-ANAMAN\u00b4\u00b4<\/p>\n\n\n\n<p>La abuela Garibaldi sonri\u00f3 a Nathifa entre el gent\u00edo que abandonaba la plaza. La noche de los muertos errantes era hermosa e inquietante, con tenues rayos anaranjados y estrellas que iban y ven\u00edan\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Nathifa quer\u00eda imaginar a su abuelo Garibaldi como una estrella que ahora viajar\u00eda hacia la eternidad, un alma que hab\u00eda compartido tantas cosas y todas buenas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La noche era hermosa y el silencio ya reinaba\u2026crisantemos en el cementerio para el abuelo Garibaldi\u2026compartir las almas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El poncho de Nathifa pesaba mucho esa noche\u2026la m\u00e1scara de las almas benditas era ahora su secreto\u2026el cielo esperar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/localhost\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/almas-de-noviembre.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">DESCARGAR PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo de Nathifa parece infinito tras los cristales empa\u00f1ados de la sala. Su mirada se pierde con frecuencia en el horizonte a\u00f1il y verdoso de las monta\u00f1as, en los cerros que acompa\u00f1an inm\u00f3viles el tiempo pasar\u2026impert\u00e9rritos y majestuosos, solemnes\u2026con su inaccesible cercan\u00eda que juega maliciosamente la mirada traviesa y so\u00f1adora. 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